EL CEREBRO ADICTO, ADICCIONES Y LA
ACTUALIDAD.
Escrito
por: Silvia G. Ponce V.
INTRODUCCIÓN
Las adicciones y los adictos son
actualmente una problemática muy presente en nuestros tiempos, es a pequeña y
gran escala, a nivel nacional e internacional, intercala problemas de salud,
económicos, sociales y de valores, de seguridad pública e individual, es tan
complejo qué los esfuerzos para atacar este problema han servido poco o nada.
Ante este escenario surgen cuestionamientos.
¿Somos los seres humanos realmente adictos?
¿Es una enfermedad?
¿Es un problema social y/o de salud pública?
¿La adicción es más fuerte que el instinto de supervivencia?
DESARROLLO
En el periodo de tiempo que nos ha
tocado vivir, se vive de forma vertiginosa y la tecnología avanza a pasos
agigantados tanto que no entendemos bien algo cuando esto se vuelve obsoleto
porque existe otro de “nueva generación”, de igual forma las actividades
cotidianas son absorbentes y rutinarias y la gente productiva no tiene casi
tiempo para cumplir con las exigencias laborales, familiares y sociales, los
jóvenes están confusos en una sociedad donde deben ser aceptados pero la lucha
por ello se vuelve salvaje, tanto que no saben si quieren pertenecer a esta.
Los niños e infantes tienen una “infancia alterada por exigencias tempranas y
un mundo de actividades que poco tiempo les dejan para tal, (clases de esto de
aquello, y más), esto para los que tienen acceso a esto los que no están tan
pobres que sufren de abusos, hambre, malos tratos o simplemente son víctimas de
la pobreza en toda su expresión. En fin, nuestros tiempos son una muestra de la
gran capacidad del ser humano para pensar, crear, inventar, modificar su
entorno, en su incansable búsqueda por su origen y su fin. Pero, así como de
maravilloso es, también es terriblemente absorbente y en esa búsqueda el ser
humano se ha olvidado de vivir como tal, para sobrevivir en las sociedades que
se ha inventado y que tienen todo menos ser perfectas. Por eso creo que en
nuestros tiempos existen “CEREBROS ADICTOS” en las cabezas de muchos miembros
de estas sociedades.
Es cierto que las sustancias adictivas
existen desde hace mucho tiempo atrás, quizás desde que éramos cavernícolas,
pero en esos entonces no teníamos desarrollada la conciencia.1 A
través de la evolución han existido sustancias que alteran el raciocinio de los
seres humanos y lo transportan a periodos de gran actividad cerebral y quizás
por ahí sea el origen de visones y pensamientos sublimes que luego plasman en
rocas y/papel y otras manifestaciones, dependiendo del periodo de tiempo en que
se vivan, también tenemos las manifestaciones de arte, que independiente del
talento natural, este se sublima con el uso de alguna de estas substancias. En
nuestro país las culturas prehispánicas, usaban substancias para comunicarse
con sus dioses y/o para obtener sabiduría como los sacerdotes y/o curanderos.
Actualmente hay curanderos y brujos que se valen de substancias para ejercer
sus oficios.2
Como yo veo el consumo de
substancias adictivas actualmente son más como un refugio de una sociedad que
nos consume, los elementos de la sociedad se refugian en estas sensaciones que
producen diferentes tipos de substancias porque no queremos ser responsables y
crear conciencia de que tenemos que hacer para corregir los errores. Es decir
cuando supimos que somos “consientes” y que nuestro comportamiento no se basa
puramente en manifestaciones biológicas e instintivas a diferencia de los
animales y decidimos que hacer y no y entonces inventamos escalas de valores y
reglas para convivir civilizadamente, luego entonces llegamos a estos tiempos y
nos damos cuenta que actuamos diferente a las reglas que creamos para nuestras
sociedades civilizadas, por ejemplo desde hace cientos de años que sabemos que
no debemos matar a nuestro igual, esto está escrito desde los mandamientos y en
nuestros tiempos actuales las leyes de casi todos los países lo prohíbe, sin
embargo el mundo está lleno de violencia y de hombres que matan hombres a la
menor provocación por grandes o mínimas razones.
Entonces es posible que los seres
humanos utilicemos estas substancias que nos modifican la realidad y la
presentan en otras muchas formas, más llevaderas y placenteras quizás. según el texto de Verónica Guerrero Mhotelet,
hasta hace algunas décadas las adicciones se consideraban como un problema
moral y de falta de voluntad, ahora sabemos que es una enfermedad, ya que las
adicciones alteran la química cerebral.3
Pero hasta qué punto es realmente
una enfermedad, según la autora del texto tiene que ver con genética, medio
ambiente propicio, y la mejor solución sería la prevención.3 ¿En
este contexto, donde queda la conciencia esa que nos diferencia del mundo
animal y que nos permite capacidad de decisión, desaparece con una substancia? Además,
los seres humanos suponen/saben que las substancias adictivas son dañinas, ya
que crea leyes que las prohíben basados incluso en tratados médicos, sin embargo,
existe toda una maquinaria que tiene como engranajes, delincuencia,
capitalismo, políticos, gobiernos, y por supuesto los consumidores que cada día
se incrementan en el mundo en aras de producir, vender, y consumir.
O entendiendo el cuerpo humano como
un ser biológico y que funciona a base de procesos físicos y químicos en los
que intervienen diferentes substancias, ¿está el hombre en búsqueda de alguna
substancia que le falta para complementarse y/o completar su proceso evolutivo?
El cerebro adicto como tal no es
solamente adicto a substancias externas que substituyen a otras internas (como
la dopamina), sino que también lo es a hábitos como los adictos al trabajo, o
los adictos a la comida, al sexo, a las nuevas tecnologías, en fin, la lista es
larga.
En nuestra actualidad el cerebro
adicto es una problema de salud pública, social, económico, delincuencial ya
que además de los daños al organismo golpea a nuestra sociedad con un alto
grado de violencia, y los preocupados por incrementar sus capitales, como los
narcotraficantes, arrasan con comunidades enteras, al igual que las grandes
farmacéuticas que nos hacen adictos a medicamentos, como las trasnacionales de
la producción de alimentos que nos hacen adictos a la comida, así como la
industria del marketing/mercadotecnia que nos hace seguir estereotipos, por
ejemplo la belleza casi siempre inalcanzable y nos convierte en adictos a las cirugías
plásticas, al maquillaje etc.
CONCLUSION
La problemática del cerebro adicto
es muy compleja, y el ser humano debe hacer un alto y ocuparse de esta con un
enfoque diferente y retomando la CONCIENCIA principal atributo del hombre, ya
que por lo menos en estos tiempos está problemática lo ha rebasado a un grado
tal que es más fuerte que el instinto de supervivencia.
BIBLIOGRAFIA
1. las drogas.info/ Guerra Doce, E. | Fuente original: CDD-Observatorio Vasco de
Drogodependencias
2. Las drogas tal cual/chamanes y chamanismos.
3. El cerebro adicto/Verónica Guerrero Mothelet
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