miércoles, 27 de abril de 2016

CEREBRO ADICTO


EL CEREBRO ADICTO, ADICCIONES Y LA ACTUALIDAD.
Escrito por: Silvia G. Ponce V.
INTRODUCCIÓN
            Las adicciones y los adictos son actualmente una problemática muy presente en nuestros tiempos, es a pequeña y gran escala, a nivel nacional e internacional, intercala problemas de salud, económicos, sociales y de valores, de seguridad pública e individual, es tan complejo qué los esfuerzos para atacar este problema han servido poco o nada. Ante este escenario surgen cuestionamientos.
¿Somos los seres humanos realmente adictos?
¿Es una enfermedad?
¿Es un problema social y/o de salud pública?
¿La adicción es más fuerte que el instinto de supervivencia?

DESARROLLO
            En el periodo de tiempo que nos ha tocado vivir, se vive de forma vertiginosa y la tecnología avanza a pasos agigantados tanto que no entendemos bien algo cuando esto se vuelve obsoleto porque existe otro de “nueva generación”, de igual forma las actividades cotidianas son absorbentes y rutinarias y la gente productiva no tiene casi tiempo para cumplir con las exigencias laborales, familiares y sociales, los jóvenes están confusos en una sociedad donde deben ser aceptados pero la lucha por ello se vuelve salvaje, tanto que no saben si quieren pertenecer a esta. Los niños e infantes tienen una “infancia alterada por exigencias tempranas y un mundo de actividades que poco tiempo les dejan para tal, (clases de esto de aquello, y más), esto para los que tienen acceso a esto los que no están tan pobres que sufren de abusos, hambre, malos tratos o simplemente son víctimas de la pobreza en toda su expresión. En fin, nuestros tiempos son una muestra de la gran capacidad del ser humano para pensar, crear, inventar, modificar su entorno, en su incansable búsqueda por su origen y su fin. Pero, así como de maravilloso es, también es terriblemente absorbente y en esa búsqueda el ser humano se ha olvidado de vivir como tal, para sobrevivir en las sociedades que se ha inventado y que tienen todo menos ser perfectas. Por eso creo que en nuestros tiempos existen “CEREBROS ADICTOS” en las cabezas de muchos miembros de estas sociedades.
            Es cierto que las sustancias adictivas existen desde hace mucho tiempo atrás, quizás desde que éramos cavernícolas, pero en esos entonces no teníamos desarrollada la conciencia.1 A través de la evolución han existido sustancias que alteran el raciocinio de los seres humanos y lo transportan a periodos de gran actividad cerebral y quizás por ahí sea el origen de visones y pensamientos sublimes que luego plasman en rocas y/papel y otras manifestaciones, dependiendo del periodo de tiempo en que se vivan, también tenemos las manifestaciones de arte, que independiente del talento natural, este se sublima con el uso de alguna de estas substancias. En nuestro país las culturas prehispánicas, usaban substancias para comunicarse con sus dioses y/o para obtener sabiduría como los sacerdotes y/o curanderos. Actualmente hay curanderos y brujos que se valen de substancias para ejercer sus oficios.2
            Como yo veo el consumo de substancias adictivas actualmente son más como un refugio de una sociedad que nos consume, los elementos de la sociedad se refugian en estas sensaciones que producen diferentes tipos de substancias porque no queremos ser responsables y crear conciencia de que tenemos que hacer para corregir los errores. Es decir cuando supimos que somos “consientes” y que nuestro comportamiento no se basa puramente en manifestaciones biológicas e instintivas a diferencia de los animales y decidimos que hacer y no y entonces inventamos escalas de valores y reglas para convivir civilizadamente, luego entonces llegamos a estos tiempos y nos damos cuenta que actuamos diferente a las reglas que creamos para nuestras sociedades civilizadas, por ejemplo desde hace cientos de años que sabemos que no debemos matar a nuestro igual, esto está escrito desde los mandamientos y en nuestros tiempos actuales las leyes de casi todos los países lo prohíbe, sin embargo el mundo está lleno de violencia y de hombres que matan hombres a la menor provocación por grandes o mínimas razones.
            Entonces es posible que los seres humanos utilicemos estas substancias que nos modifican la realidad y la presentan en otras muchas formas, más llevaderas y placenteras quizás.  según el texto de Verónica Guerrero Mhotelet, hasta hace algunas décadas las adicciones se consideraban como un problema moral y de falta de voluntad, ahora sabemos que es una enfermedad, ya que las adicciones alteran la química cerebral.3
            Pero hasta qué punto es realmente una enfermedad, según la autora del texto tiene que ver con genética, medio ambiente propicio, y la mejor solución sería la prevención.3 ¿En este contexto, donde queda la conciencia esa que nos diferencia del mundo animal y que nos permite capacidad de decisión, desaparece con una substancia? Además, los seres humanos suponen/saben que las substancias adictivas son dañinas, ya que crea leyes que las prohíben basados incluso en tratados médicos, sin embargo, existe toda una maquinaria que tiene como engranajes, delincuencia, capitalismo, políticos, gobiernos, y por supuesto los consumidores que cada día se incrementan en el mundo en aras de producir, vender, y consumir.
            O entendiendo el cuerpo humano como un ser biológico y que funciona a base de procesos físicos y químicos en los que intervienen diferentes substancias, ¿está el hombre en búsqueda de alguna substancia que le falta para complementarse y/o completar su proceso evolutivo?
            El cerebro adicto como tal no es solamente adicto a substancias externas que substituyen a otras internas (como la dopamina), sino que también lo es a hábitos como los adictos al trabajo, o los adictos a la comida, al sexo, a las nuevas tecnologías, en fin, la lista es larga.
            En nuestra actualidad el cerebro adicto es una problema de salud pública, social, económico, delincuencial ya que además de los daños al organismo golpea a nuestra sociedad con un alto grado de violencia, y los preocupados por incrementar sus capitales, como los narcotraficantes, arrasan con comunidades enteras, al igual que las grandes farmacéuticas que nos hacen adictos a medicamentos, como las trasnacionales de la producción de alimentos que nos hacen adictos a la comida, así como la industria del marketing/mercadotecnia que nos hace seguir estereotipos, por ejemplo la belleza casi siempre inalcanzable y nos convierte en adictos a las cirugías plásticas, al maquillaje etc.
CONCLUSION
            La problemática del cerebro adicto es muy compleja, y el ser humano debe hacer un alto y ocuparse de esta con un enfoque diferente y retomando la CONCIENCIA principal atributo del hombre, ya que por lo menos en estos tiempos está problemática lo ha rebasado a un grado tal que es más fuerte que el instinto de supervivencia.

BIBLIOGRAFIA
1. las drogas.info/ Guerra Doce, E. | Fuente original: CDD-Observatorio Vasco de Drogodependencias

2. Las drogas tal cual/chamanes y chamanismos.

3. El cerebro adicto/Verónica Guerrero Mothelet